El acusado, Curtis Osborne, cometió un crimen terrible, mató a dos personas por 400$. Tanto repugnó su crimen que se llegaron a decir cosas como, tal y como declaró un preso haber oído en la cárcel: "Ese negrito merece la silla." El problema es que a lo repugnante de la frase hay que añadir que quien la dijo es ¡su abogado defensor!, es decir, el abogado de oficio designado por el tribunal. La ejecución de Osborne está prevista para este Miércoles, el tribunal le ha denegado las apelaciones, a pesar de su pésima y cuestionable defensa
Todo el mundo se merece un juicio justo, y ver por que se han producido los hechos. No es lo mismo cometer un asesinato a sangre fria, que por ser uno de los efectos de una enfermedad mental.
Y para mi es completamente distinto el caso de una enfermedad mental (atenuante), que un borracho (agravante).