En un país sumido en una profunda crisis; con políticos mediocres preocupados en mantener sus sillas; investigadores y científicos emigrantes; periodistas encantados de oírse y medios de comunicación dependientes; con la cultura más pendiente de las subvenciones y de la "piratería" que de generar contenidos; con la educación ocupando los últimos lugares entre los países de nuestro entorno; con partidos políticos pidendo la supresión o suprimiendo de hecho los puestos de gestión cultural... el único gremio que parece bien adaptado es el deporte.
No niego que el deporte es cultura.
De lo que reniego es de que sea la única cultura.
El deporte no lo calificaria de cultura, si no de ocio. No aporta nada más que distracción y entretenimiento.