El 15 de marzo del 44 a.C. un grupo de conspiradores liderados por Bruto y Casio asesinaron a Julio César en un intento de restablecer la república romana. Pero la muerte del dictador no pudo modificar una realidad política que se había vuelto irreversible. Bruto y Casio se vieron forzados a dejar Italia en busca de apoyos y recursos para combatir a Marco Antonio y Octaviano. Tanto Bruto como Casio acuñaron entonces gran cantidad de tipos de monedas diferente no solo para pagar a sus tropas sino también para hacer propaganda a favor de su causa