El gigantesco agujero negro en el cosmos que impactó a los científicos el año pasado podría no existir después de todo. Un re-examen del área ha encontrado que el “vacío”, que se suponía que contenía menos estrellas y galaxias de las esperadas, podría ser un artefacto estadístico. Debido a que siempre hay algunas estrellas frente al mismo y detrás de él, un vacío no puede verse a simple vista, por lo que debe inferirse de forma estadística. Los científicos habría hecho un particular conjunto de elecciones para “ver” el vacío.