Hasta hace poco había sólo dos posibles tratamientos para los niños transexuales: no hacer nada o empezar a hormonar. A algunos de ellos se les diagnostica la disforia de género a edades muy tempranas y los padres se encuentran en la disyuntiva de arriesgarse o no al tratamiento hormonal. Ahora, gracias al Lupron, los padres pueden decidir retrasar la pubertad hasta que el niño sea lo bastante mayor como para tomar una decisión por sí solo.
En ese blog hay otra lectura con documental en inglés también interesante sobre niños transexuales: www.ambienteg.com/2007/05/09-ninos-transexuales
A mí me dejó de piedra, porque a menudo cuando pensamos en transexuales pensamos en gente adulta, que probablemente ha tenido una infancia dura por ello, pero a menudo desde un punto de vista simplista. No te imaginas todas las situaciones por las que pasa una familia.