Un grupo de tres policías de paisano, con un chaleco fluorescente del cuerpo y la placa colgada de una cadena sobre el pecho, pedían la documentación a la gente que salía a la calle. Bueno, no a toda la gente. Sólo a negros y sudamericanos.
#3#2 Felicidades, pero es ilegal ir pidiendo alegremente la documentación al que te parezca más negro o más sudaca, aunque estos te den más miedo que la propia policía. Demasiado chuknorris en la pasma, cuando son precisamente ellos los que deben tener el más ejemplar de los comportamientos; el hecho de que un policía cometa un delito es un agravante, no un atenuante.