La conclusión general de un estudio llevado a cabo por científicos canadienses es que el pensamiento positivo no tiene por qué resultar positivo para todo el mundo. Si bien a algunos les ayuda, a otros puede crearles un cierto tipo de conflicto, de sensación de autoengaño, de resistencia, de comparación odiosa con un ideal que saben no pueden alcanzar, y reforzar la percepción negativa sobre uno mismo.
¿o no?
"Mejor dejarle jugar tranquilo y sin presión."
Esto puede pasarnos por empeñarnos en ser quienes no somos. Hay que buscar la cordura.