En ciencia, el mérito de un descubrimiento es para el primero que lo publica, sea o no el descubridor. Un ejemplo muy claro lo da la solución general a las ecuaciones de tercer grado, que fue descubierta primero por Scipione del Ferro, que murió sin publicarla, y posteriormente por Nicolo Tartaglia, quien se negó a revelarla. Finalmente, Girolamo Cardano convenció a Tartaglia de contársela y luego la publicó... así que todavía hoy, el método para resolver estas ecuaciones se llama Regla de Cardano aunque él no lo haya descubierto.
menéame
Resumen corto para los que no leen: Le pasó la solución a su yerno y a su alumno. El alumno desafió a Tartaglia a resolver ecuaciones de tercer grado, Tartaglia descubrió la solución por su cuenta y lo hizo polvo, y de paso se hizo famoso como el único que sabía resolver esas ecuaciones.
Luego llegó Cardano. Convenció a Tartaglia de que le contara cómo lo hacía, prometiéndole no revelárselo a nadie, pero después se enteró, gracias al yerno, que del Ferro ya había descubierto antes la solución. Entonces, decidió que la promesa que había hecho no tenía valor y la publicó en un libro (junto con cantidad de otras cosas, como la solución a las ecuaciones de cuarto grado que descubrió uno de sus alumons) y se llevó el crédito.