Hace unos días alguien me decía que por opinar que me daba vergüenza ser un "ser humano", por ver lo que éramos capaces de hacernos entre nosotros mismos, tenía que "crecer" y dejar de decir gilipolleces. Igual este relato, en donde no es a otro ser humano al que se martiriza, remueva mas conciencias sobre la condición humana.
menéame