Estuvo preso más de la mitad de su vida; casi no hay instituto de menores ni cárcel en la Argentina en la que no haya estado, siempre por lo mismo: estafa, hurto, robo, defraudación… Pero jamás lastimó a nadie… se define como un ladrón romántico, es respetado en la cárcel y responde preguntas como cuales fueron las mejores épocas para ser ladrón, oficio que le permitió conocer y hasta vivir una temporada en Madrid para robar joyerías. Aunque finalmente, quiere convertirse en un hombre de bien (¿habrá que creerle?).
menéame
Más que romántico yo diría que bastante torpe el pobre Pedro Palomar. Y con mala suerte: en España le trincaron porque le atropelló un coche y al llevarle al hospital se enteraron de que estaba ilegal.
Claro que teniendo por maestros a Huevito y al negrito Díaz que se puede esperar :-)
Cenizo diría yo.
Que te vaya bonito :)