Como defensores que somos de que el estado sea propietario único de los medios de producción, aplaudiríamos que fuese también inmobiliario único. Y decimos inmobiliario y no especulador, porque el estado es justo benéfico y no busca obtener odiosas plusvalías. Así pues bien está el estado inmobiliario, pero ¿pagando? Desde luego que pagando no, sino incautando que es la medida revolucionaria y estalinista correcta.