El negocio es redondo. Con campañas publicitarias hábilmente diseñadas, se convierte en cotizadas estrellas a dilléis de nula preparación musical, cuyo único mérito, si alguno hay, es saber poner discos en potentes equipos que llenan de música percusiva los enormes recintos de discotecas creadas ad hoc o reformadas al efecto. Sospechará el avisado lector que llegados a este extremo, la música es lo que menos importa. Y no se equivocará.
menéame
En resumen: Hace 40 años los que ponían los discos eran los dueños del equipo o los que no se comían una rosca y de paso vigilaban los abrigos.
Hoy esos son las estrellas. :lol: Entonces es obvio quien ha cambiado. :lol:
La música popular (y, por extensión, la cultura popular) tiene que ver más con las emociones y con las ganas de hacer cosas, que con escuelas musicales o gremios de virtuosos.
3.2.1. Demostrativos. Los demostrativos este, ese y aquel, con sus femeninos y plurales, pueden ser pronombres (cuando ejercen funciones propias del sustantivo): Eligió este; Ese ganará; Quiero dos de aquellas; o adjetivos (cuando modifican al sustantivo): Esas actitudes nos preocupan; El jarrón este siempre está estorbando. Sea cual sea la función que desempeñen, los demostrativos siempre son tónicos y pertenecen, por su forma, al grupo de palabras que deben _escribir... » ver todo el comentario