El precio del trigo está disparado. Y el del arroz. Y el de la soja y el maíz. El coste de la cesta de la compra para millones de personas se ha multiplicado. Según datos de la Organización para la Agricultura y la Alimentación de la ONU (FAO), en los últimos nueve meses el precio de los alimentos ha aumentado un 45 por ciento en el mundo. Y como resultado, el mundo asiste a una rebelión global contra el hambre que se ha manifestado estos días en decenas de microprotestas en al menos tres continentes.
menéame
Es una paradoja que en este mundo, cuya productividad podría satisfacer la demanda de comida de todos los paises, se muera de hambre por culpa de un sistema incoherente, injusto y criminal.
Que le echen cojones los paises más afectados (los más pobres) y que comiencen a gestionar sus producciones de alimentos basicos y nacionalicen lo que haga falta, rompan con la dependencia de cualquier organismo financiero internacional, y que prioricen de una maldita vez los derechos fundamentales de sus ciudadanos antes que satisfacer prestamos o privilegios preferenciales de multinacionales operativas en esos paises. Revolucion agricola e industrial ya!
En realidad, los precios se están disparando a nivel mundial por la aparición de clases neoburguesas en América Latina, en China o en algunos lugares todavía privilegiados de África, por ejemplo. Cada vez hay más personas que comen 3 veces al día. Esto a simple vista es un progreso de la humanidad en cuanto a justicia social, pero el problema está en que la producción de alimentos actual no basta para todos.
#2 Visto lo visto, no me extrañaría una tercera guerra mundial (toquemos madera...) como excusa para un exterminio masivo. Somos demasiados, a diario nos lo están diciendo.
Aparte: En mi sueños bucólicos, esta tercera guerra mundial la gana el planeta (tiene ataques invencibles: tsunamis, terremotos, tormentas tropicales, huracanes, epidemias...) y la pierde el ser humano. Para que esto ocurra, tiene que ser destruido por completo...
Ahora el sistema está entrando en crisis, pues se supone que cada persona o grupo empresarial puede hacer lo que quiera con su capacidad productiva, y es precisamente ello lo que está llevando hambre a los países menos desarrollados a corto plazo, mientras que otros se enriquecen.
Ahora depende de nosotros el elegir lideres capaces de hacer oídos sordos a estos empresarios, para poner las cosas en su lugar.
Que lastima que exista gente que por ver mas ceros en sus cuantas bancarias sean capaces de matar de hambre a otros seres humanos.