Los científicos que estudian el paisaje marciano, dicen que sí, que un río recorrió esos paisajes — y no sólo uno. El antiguo planeta rojo también parece haber experimentado lluvias, comentan. Los ríos pueden haber cortado los profundos valles de las tierras altas de Marte cerca del ecuador, y también dejó su tarjeta de visita por todos sitios. Tres naves de Marte han apuntado signos de deltas de ríos en forma de abanico dentro de antiguos cráteres, en cuyo interior fluyen claramente algunos valles.