Las fábricas de calzado de Mallorca podrían cerrar masivamente en el primer trimestre de 2009 si los bancos no les empiezan a facilitar el acceso a los créditos que necesitan para acometer la próxima temporada alta, que en su caso comenzará en el mes de marzo, y que se destinan al mantenimiento de la plantilla, la compra de materia prima y otros gastos a los que hay que hacer frente antes de que sus clientes empiecen a hacer efectivos los pagos que corresponden al calzado de la siguiente temporada.
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