El pintor colombiano Fernando Botero convertirá un yate de 100 pies de largo (cerca de 35 metros), que acaba de comprar y le será entregado el próximo año, en su estudio flotante. La nave tendrá cinco camarotes y lo último en tecnología naviera, no sólo para desplazarse con mayor velocidad, sino para mantener el equilibrio durante las jornadas de trabajo del pintor.
menéame
es que no es lo mismo pintar entre aglomerados que en un yate de lujo. Amos hombre!