El Vaticano publicó recientemente un documento de 36 páginas sobre los 10 mandamientos a la hora de conducir. En el quinto mandamiento se especificaba que “los coches no podrán ser para ti una expresión de poder y dominación, y una ocasión para el pecado”. A los de Ferrari no les gustó mucho la idea y Amedeo Felisa, vicegerente general de Ferrari aclaró que “a menos que tener diversión sea un pecado”, no cree que sea incorrecto poseer un coche dominante como Ferrari. La publicacion del documento coincide con el 60 aniversario de la compañía
menéame
¡como anda la iglesia Católica!... SEñor.