El genocidio, que define crímenes cometidos "con intención de destruir, en todo o en parte, un grupo nacional, étnico, racial o religioso en tanto que tal", es el crimen más grave reconocido por el derecho internacional, pero asimismo uno de los más difíciles de probar. Derivada del griego 'genos' ('raza') y del sufijo latino 'cide' (de 'caedere', matar), la palabra fue inventada en 1944 por Raphael Lemkine, un judío polaco refugiado en Estados Unidos y consejero en la Secretaría de Guerra de ese país.