"Las teorías y suposiciones que explican o predicen el comportamiento humano tienen como base que siempre perseguimos el placer y evitamos el dolor. Así que cómo se reconcilia esto con el “placer” que siente mucha gente en ver películas de terror donde se siente miedo, por ende dolor. Parece contradictorio que tanta gente se someta voluntariamente a casi dos horas de miedo, repugnancia y terror. ¿Por qué la gente paga por eso? ¿Cómo es que lo disfrutan?"