Dos estudiantes de Auckland realizaron un experimento escolar y comprobaron cómo Ribena (una bebida de grosella comercializada por GlaxoSmithKline, cuya publicidad aseguraba que poseía 4 veces más de vitamina C que las naranjas) apenas poseía trazas de ácido ascórbico. La noticia saltó a la televisión, entró en juego el ministerio de comercio (quienes confirmaron los resultados de las estudiantes) y la multinacional se enfrenta a una demanda por publicidad engañosa por la que puede ser multada hasta con 160 millones de euros. En inglés.
De hecho, en toda la enseñanza debería aprovecharse todas pequeñas fuerzas de trabajo para formar un gran esfuerzo.
Otro ejemplo sería perfeccionar o crear nuevos artículos para la Wikipedia. O implementar algo sobre un proyecto libre en las facultades de informática.
Yo trabajé en una fábrica de conservas, y en Francia existe una cosa que se llama departamento de represión del fraude. Hacen controles aleatorios de producto, y todos les tienen pánico porque son implacables. Para un lote de cerezas en almíbar, si el inspector dice que hay dos unidades manchadas (y eso está a su criterio) más de lo que diga la norma, te devuelven el camión entero sin más trámite.
que me traigan una clase entera que me voy a por la coca cola...
Se ahorran papel y ayudan un poco.
kontrib.com/story.php?story_id=19470
Si yo descubro algo así, intento llegar a un acuerdo económico con la compañía para no hacer público mi descubrimiento. Yo no les pediría 160 millones... pero 20 o así...