La Administración siempre tuvo claro que el empresario madrileño Juan Miguel Villar Mir, propietario de la empresa que gestiona la mina de cuarzo de Serrabal, alentaba las movilizaciones de los trabajadores contra el trazado del AVE. El propio presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, se dirigió a él recientemente para que dejara de «amenazar» con despidos por el supuesto impacto de la línea de alta velocidad Santiago-Ourense en la producción del yacimiento.
menéame
Pura ponzoña el fulano, vaya