Usando un simple sistema que captura el gas metano del excremento porcino y lo convierte en electricidad, Ong-Arj bajó su cuenta de electricidad en miles de dólares y redujo las emisiones que dañaban al medioambiente y molestaban a sus vecinos.
menéame
En Suecia, pero con vacas y aprovechando no solo sus excrementos sino también sus entrañas.
Por cierto, Bernabé, si aún hay tiempo quizás se pueda editar el titular de la noticia: pone "granjero talilandes", en lugar de tailandés (y de paso se puede añadir la tilde). :)
Yo ya me interesé una vez por las placas solares, y la inversión era enorme, la ayuda del Goberno poca y llegaba tarde, y la amortización no la veía en muchísmo tiempo.
Esto está bien para añgo grande, pero no creo que sea una moda a corto plazo.