Un paciente con parálisis facial ha recuperado la movilidad de la cara y ha vuelto a sonreír gracias a un injerto de un músculo de la pierna que le implantó en dos intervenciones un equipo de cirujanos plásticos de la Clínica Universitaria de Navarra. A Isidoro Bejarano, guipuzcoano de 37 años, le diagnosticaron un cavernoma, un tipo de tumor vascular situado en el tronco del encéfalo, y la enfermedad le afectó al sistema nervioso, especialmente al equilibrio.
¿Y no habría sido mejor regalarle algo más bonito?
P.D.: Pues cuando le digan que hasta 2010 no salimos de la crisis se le va a ir pronto la sonrisa...