Después de tres años este tipejo se ha construido su propia isla flotante con botellas recicladas. Está hecho con una base de bambú, es algo más grande que una pista de tenis y lo mejor es que crecen plantas y arboles. Añádele además la casita de naufrago típica, tu hamaca y tu cocina con energía solar para preparar la comida que tú mismo haces crecer o pescas y ya tienes tu propia isla tropical flotante. Esperemos que a nadie le de por pincharle las botellas. (Vía Digg)
menéame
tampoco es sostenible...
es que nada es sostenible...
Tendríamos que ir reduciendo los hijos por pareja a máximo uno, a nivel global, hasta quedarnos en 1000 millones de personas. Todo iría mejor.
A partir de ahora voy a ir guardando todas las botellas de alitro que encuentre...ya os pondré un afotillo de mi chavolilla XD