No sé si os acordáis de aquel catedrático que fue al Congreso a defender que la homosexualidad era una enfermedad y que se curaba. Pues se ve que sus palabras han calado hondo, y en una Carta al Director de El Diario Montañés (prensa regional cántabra) un señor reafirma sus palabras, e incluso da datos y direcciones de un psicólogo "reconvertido".
menéame