Toda esta campaña se basa en propagar una idea positiva de la religiosidad [...]. A los fieles que acuden normalmente, les obsequian con café, conciertos en directo y ultimamente con partidas a la Wii... todo vale para atraer devotos.
Ahora en serio, yo pregunto:
¿Si ellos no se toman en serio lo suyo quien coño lo hará?
¿Acaso no se trata del hijo de Dios?