Si Obélix se cayó de pequeño en la marmita de poción mágica, Jean-Michel Jarre debió perderse una noche entera en la fábrica de Casio (intercambiable, por supuesto, por las marcas Roland, Yamaha, Moog, Korg…)Bromas aparte, el rey de los teclados (en una rivalidad interminable, eso sí, con Vangelis, alias Blade Runner) presentó este martes en Madrid los 30 años de su gran éxito, Oxygène, un clásico de la música popular.Relacionada:meneame.net/story/futuro-in-sera-no-estar-internet
menéame
Aunque no hay que quitarles mérito a su pasado y todo lo que han aportado a la música y a la cultura en general.
Hace tiempo que Jarre tenía que haberse reciclado en otras actividades o haber encaminado su carrera por otros derroteros.
Aún y así, hay que celebrar los 30 años del nacimiento de esa gran obra llamada Oxygène ;)
Por cierto, el que redacta la noticia en elpais deja un poco desear: "Jean-Michel Jarre debió perderse una noche entera en la fábrica de Casio", "Vangelis, alias Blade Runner","Oxygène, un clásico de la música popular, un tema tarareable aun (pa-pa-ra-pa-pá y tal)"...
Ahora, lo que me ha hecho gracia del artículo es: "en Francia hay cuatro Maurice: Jarre, Chevalier, Béjart y Lacroix". xD