www.mileurismo.com/2008/01/14/%c2%bf-a-que-juegan-los-sindic...
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lorerei el 14-01-2008 20:39 UTC
¿Por qué se callan los sindicatos? Análisis de la actitud de los sindicatos en España. Merece la pena enterarse por qué nos pasa lo que nos pasa
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Es bueno insistir en el tema como dice 2 y que cuando nos cueste llegar a fin de mes recordemos el origen de todo.
No olvidemos que en las empresas muy pocos trabajadores se mojan y forman sindicato. Estamos acostumbrados a que nos hagan la cama y nos quejamos por que nos la hacen mal.
www.cnt.es/Documentos/DocOtra.htm
Por otra parte (y en esto que voy a contar tengo experiencia directa), los tan sufridos mileuristas son en muchos casos unos cagones. Cuando se les ha llamado a actuar, es decir, cuando se han planteado movilizaciones o huelgas no han participado en ellas en ninguno de los casos. Casi siempre alegan temer por su seguridad laboral ¿Y cómo creen que la tienen y que poseen todavía algunos derechos que se niegan a defender? Pues porque muchos de esos cincuentones se han movilizado, han hecho huelgas y, en no pocos casos, han sufrido por ello represalias. Los derechos laborales no es algo que se consiga de una vez para siempre. Si no se lucha por ellos, adiós.
Y otro cuento es la adscripción política de muchos de ellos. Afectos al liberalismo económico más salvaje, luego se quejan cuando no les va bien. O sea, aceptan los postulados del capitalismo pensando que ellos serán triunfadores, pero cuando comprueban que no es así, se vuelven revolucionarios de barra de bar, porque luego en el centro de trabajo, que es donde hay que hablar y actuar, se callan y no les preocupa si esa actitud les deja a ellos y a sus compañeros con el culo al aire. Son pocos (y, repito, tengo experiencia directa) los que de verdad se mojan. Por cierto, en todos los casos que conozco, el empresario siempre ha valorado mejor a los que tienen el valor de hablar, aunque solo sea porque los temes, porque sabe que detrás de ellos hay sindicatos y mucha gente; pero los que se limitan a llorar y a echar soflamas en la cafetería, no suelen ser muy valorados ni tomados en serio. Porque son débiles y, encima, llorones.