Esto ha originado que Fadie acuse al Gobierno de servirse «de la desgracia de las mujeres que sufren maltrato para organizar sus campañas electorales en torno a proyectos que atentan contra los principios fundamentales del Estado de Derecho, empuñando banderas feministas tras las que se esconde la más perversa y recalcitrante ideología machista y patriarcal. Esto no es sino un insulto al feminismo»
menéame