No se trata de afirmar que Cuba es el paraíso, que su sistema electoral es perfecto y que su sociedad es idílica, pero sí de reconocer que en ese país se han producido fenómenos de avance social, cultural y humano impresionantes si tenemos en cuenta su limitado poder económico, el acoso al que ha sido sometido y la agresión informativa y de todo tipo que lleva sufriendo desde hace cincuenta años.
Ni mucho menos, y ahí está la cuestión: lo que podría ser y no es, es culpa de los que la gestionan, ni más ni menos.
La libertad de expresión no tiene nada que ver con la riqueza de un país y es uno de los avances sociales más importantes que existen. Es más, si tuvieran más libertad de prensa, opinión... seguramente estarían muchísimo mejor.
Que el secuestrar una revista por unas caricaruras de unospersonajes publicos (mantenidos por todos) parece más un acto de opresión.
Al igual que el quemar una foto de otro mantenido.
Efectivamente, en latinoamérica la pobreza es abrumadora. No he estado en Cuba, pero sí en Colombia y en Centroamérica, donde efectivamente los ricos tienen libertad de expresión completa y aún hay niños muriéndose de hambre.
Igual que #1 no soy un entusiasta del gobierno cubano, pero sí la he meneado. Tal y como están las cosas hay que apoyar aunque sea con críticas uno de los pocos lugares de latinoamérica donde los niños no pasan hambre, la gente no trabaja 14 horas diarias para multinacionales y los recursos naturales no son expoliados.
La libertad de expresión de la que hablo es que puedan tener prensa libre, se puedan manifestar, poder viajar al exterior sin restricciones; aunque esto ahora parece que lo quieren quitar...
Pero hay un denominador común con Cuba: sus gobernantes (casi todos dictaduras militares de derecha, gobiernos títeres o gobiernos populistas de izquierda) han sido también ineficientes y se han dedicado a enriquecerse ellos y los de su cuerda. Es un mal endémico en Latinoamérica que creo en los albores de este siglo se ha empezado a romper, para bien de aquéllos países.
Por un lado la mayoría de la población no tiene dinero suficiente para costear viaje alguno y por otro en la mayoría de los destinos que elegirían (por ejemplo, España o EE.UU.) no les dejan entrar.
Sinceramente, no creo que pisotear derechos fundamentales se pueda justificar con un "pero la mayoría vive bien".