No hay hoy lugar en sus portadas para eso tan manido de la deportividad, ni en la victoria, ni en la derrota. No hay lugar para una demostración de valores, tampoco para bellos gestos de comprensión o reconocimiento del otro. Ninguno de los supuestos valores del deporte aparecen hoy. Mucho odio y revanchismo tiñe sus páginas, llenas hoy de letras que buscan vendetta, regocijo en el mal ajeno, agravios y descalificaciones.
menéame
No puedes ir por la vida generando violencia y revanchismo y luego lavarte las manos... o sí?