El cantante afirmó ser un autor "crítico con la actitud de la SGAE", se mostró partidario de la creación de más gestoras "porque la competencia siempre es buena" y aseguró que lo que quiere es vivir de los derechos de sus canciones "y no de la venta de iPods o de soportes". A este respecto salió a relucir el nombre de Ramoncín, a quien Loquillo defendió "por su legado musical, necesario en la historia de la música española", por su trabajo en la SGAE.