Julian Diaz trabajador social de 31 años, cumplía su rutina al salir del trabajo. Esperando el metro, un muchacho le amenazó con un cuchillo pidiéndole la cartera. Se la entregó sin decir nada, pero cuando éste se alejaba, Julián se quitó el abrigo y le gritó: -Oye si vas a seguir atracando esta noche, llévate mi chaqueta, hace mucho frío... (continua en los comentarios)
menéame
-¿Por qué haces esto?.
-Bueno, si arriesgas tu libertad por unos pocos dólares, debe ser que realmente necesitas el dinero. Yo todo lo que yo quería hacer esta noche es ir a cenar como siempre hago al salir del trabajo, si quieres puedes venir conmigo.
Julián pensó que realmente el joven podría necesitar ayuda, y éste aunque algo extrañado por los acontecimientos accedió a la invitación.
Una vez tomaron asiento en el restaurante y mientras esperaban, al pasar el responsable, los camareros y el friegaplatos se paraban a saludar a Julián. El chico estaba anonadado y espetó:
- ¿Qué pasa, q... » ver todo el comentario
#1 Buen trabajo por la traducción.
#2 No te voy a poner negativos, pero al margen de que sea cierta o no, lo que tienes que sacar es la moraleja.
Lo curioso de estas historias es la cantidad de gente que no se las cree ... suele ser la gente que no devolvería la maleta llena de dinero a su propietario ;-)
Y para los que decís que ser más altruista genera altruismo, tenéis mucha razón, pero no es exactamente que si yo soy maja contigo entonces tú serás majo conmigo. Más bien es al revés. La gente (la mayoría de gente) está predispuesta a ser maja y compartir y todo eso, el problema es el miedo. Tengo miedo a que la otra persona no sea una buena persona y se aproveche de mí, y la otra persona tiene miedo de que yo me aproveche de ella,... » ver todo el comentario
es.wikipedia.org/wiki/%C2%A1Qu%C3%A9_bello_es_vivir!
Meneo por la currada de la traducción. Personalmente yo no le daría mi abrigo a mi atracador, pero sí que he comprobado que todos recibimos más amabilidad cuando nos comportamos amablemente con los demás.
Libro Carne Zen, Huesos Zen (101 historias zen), editado por Troquel
pág. 32 Cap.9
No puedes robar la luna
Ryôkan, un maestro zen, vivía la vida más simple en una chozuela al pié de la montaña, Cierto anochecer, un ladrón entró en la choza, solo para descubrir que nada había en ella que robar.
Ryôkan volvió entonces y lo sorprendió.
-Tal vez has hecho un largo camino para visitarme- dijo al merodeador -,y no debes irte con las manos vacías. Por favor, acepta mis ropas como presente.
El ladrón quedó desconcertado. Tomó las ropas y se fue a hurtadillas.
Ryôkan, desnudo, se sentó contemplando la luna. -Pobre hombre -caviló-. Ojalá pudiera darle esta hermosa luna.
O a Atalaya!
Pero a veces, para ver y entender todos los matices la realidad que nos rodea, basta con solo abrir un poco más los ojos.
Autores mas recientes tambien lo describen en profundidad: "Los Miserables" (Victor Hugo).
Es la respuesta inteligente pero no todo el mundo tiene las luces suficientes para creerselo(entenderlo).
Espero ansioso los negativos de todos los que no se lo creen. :)
Se contó en StoryCorps, un programa de la NPR (radio pública de EEUU), que se describe como:
"SC recorre el país, coleccionando cuentos y leyendas de la América diaria."
"SC is roaming the country, collecting the stories and legends of everyday America"
www.npr.org/templates/story/story.php?storyId=4516989
De todos modos, una historia preciosa, y como dice #3, lo importantes es la moraleja ;)
El atracador se ganó una cena, una chaqueta y 20 dólares. Y todo por el módico precio de una navaja... Todavía valdrá la pena ser atracador ;)
PD: Era irónico
Yo conozco la historia de un futbolista italiano Ezio Vendrame que era huerfano y cuando cobró su primer sueldo se compró una gabardina, cuando salió de la tienda vio a un niño gitano pobremente vestido y le regaló la gabardina
el restaurante en realidad era un local donde captaban marginados sociales para secuestrarlos y después vender sus órganos en el mercado negro.
Quizás la historia sea poco creíble (aunque no imposible), pero yo he visto casos parecidos (no tan espectaculares, claro).
Hablamos de trabajador social, y un chaval muy joven y bastante inseguro. Seguramente cuando el tío vio actuar al chico en el atraco denotó que a ese chico se le podía salvar, ya fuera por como le tratara, mirase, por sus palabras o sus movimientos y es que veces nuestra expresión corporal lo dice todo, más fácil de ver aún si tu profesión está relacionada con tratar a las personas.
Cuando le ofreció su chaqueta, no estaba tratando de evitar que pasara frío ni poniendo "la otra mejilla", la chaqueta era una simple excusa, en realidad le estaba dando un toque amistoso de atención, le estaba diciendo;
- Eh oye, ¿qué te pasa? tú no te sientes bien, hablemos, yo tengo interés en ti.
Y el chico reaccionó porque era lo que realmente necesitaba.
#17 y pq parezca sacada de una fábula cristiana tiene que ser mala???, hay cosas buenas en todos los sitios aunque no creas en su base, ayudar a los demás, ser amable y pensar en la reciprocidad no son malas ideas, vengan de donde vengan no?
Al finalizar la cena Julián se despidió del chico diciéndole:
-¿Me darías la navaja?
-Sí hombre...-respondió el chico. Sacó la navaja y cuando Julián se acercó le asestó una puñalada en el estómago.
-¡Tolai! Eso te pasa por creer en cuentos ¡pimpín!- dijo el chaval- y esto me lo llevo-agregó mientras le robaba la cartera.
-¡Hijoputa! ¡Cuando te encuentre te mato!
-Venga, hasta otra, a ver si me vuelves a invitar, ¡panoli!
FIN
solo como ejercicio mental: ¿cuántas personas dieron la otra mejilla? (pregunta retórica) y ¿cuántas se publicaron en portada de menéame?
Por algún extraño cortocircuito de mi cerebro(la moraleja es semejante, pero el punto de partida de la historia es el contrario, qué pasa cuando no eres amable) me ha recordado a la historia del tipo al que le responden de malas a una llamada equivocada... decían que había sido premio de noseque, pero supongo que es sólo una de esas historias que corren por internet... (edito: la he visto por aquí motarile.mota.es/2006/11/05/divertido-relato-breve/ por si quereis bajar la glucemia)
Cuando van a atracar al maestro y discípulo, el maestro le dice a los atracadores (son tres) que porqué no se lleva también su ropa y la de su discípulo, al final ellos se llevan también sus ropas y maestro y discípulo se van en calzoncillos xD
Pero claro, esto es una peli después de todo.
Si la historia es cierta, me imagino que el tío habrá calado al atracador antes de hacer eso. Si el atracador hubiese sido un yonki no creo que le hubiese ofrecido la chaqueta.
Sinceramente ojala todo el mundo se comportase de esa forma y ayudara unos a otros sería algo cojonudo y seguramente todos seríamos mucho más felices ;)
Atracador: (mientras saca una pipa, no una cutre-navaja) Dame la pasta pringado.
Trabajador social: Vale, pero porque no...
BANG, BANG, BANG
A: Maldito comecocos, no se la intentes jugar a un yonki.
No es Julian, ni Julián... se llama Julio !!