Conserva intacto su optimismo, el sentido socarrón del humor que siempre le ha caracterizado, la fuerza de su personalidad y el empaque de un seductor nato. Habla sin tapujos de su actitud ante el Alzheimer, del que dice con ironía que «de ése no me acuerdo», de sus proyectos y su particular visión de la política del futuro.
menéame