Es lo que tienen las obras vivas: sabes cuando nacen pero no cómo pararlas. Eso debieron de pensar los artistas Ionat Zurr y Oron Catts cuando vieron que su obra biológica “Cuero sin víctimas” escapaba de su control, como indómito Frankenstein artístico.
menéame
Me encanta cuando la gente opina sin tener ni idea de lo que hablan.
Adivino perfectamente el perfil de los que les acusaban de abortistas, aqui tenemos a unos cuantos.
Pues entonces yo soy el nuevo Miguel Ángel...
De todas maneras la libertad en el arte es eso,precisamente,lo que pasa es que muchas veces creo que a los únicos que gustan sus obras es a los galeristas porque se llenan sus salas de curiosos morbosos y se forran con ello.
Cuanta incultura albergo.
Es lo que pasa, estudié ciencias.
Y otra rel: meneame.net/story/generando-energia-partir-cadaver-puede-embellecer-tua
La pretensión de la obra era “generar un debate sobre la explotación de otros seres vivos” y a fe que lo ha logrado: tras cargarse “Cuero sin víctimas” (por delegación: los artistas ya estaban en Australia para entonces) a Catts y Zurr les han llamado de todo, desde abortistas hasta abusadores de niñas en sótanos. Lo típico, vaya: confundir Australia con Austria.
Si ese cuadro es de esa época entiendo que esté en el museo, pero como intuyo que si es español será bastante más moderno creo que debería tener poca relevancia y que seguramente no vale el precio pagado por él.
#17 Recuerdo también un pintor que pintaba blanco sobre blanco y que decía que lo que importaba era la idea del cuadro que el artista tenía en la cabeza y no el resultado. El cuadro estaba pintado y trabajado pero sólo se diferenciaba la textura del óleo o lo que usara porque todo el color era blanco. Como idea y reflexión me parece buena pero llegar a pagar dinero por un cuadro así no lo concibo.
A mí me parece que las ideas del arte moderno son muchas veces buenas pero el resultado físico, el cuadro en sí, no vale el dinero que muchos están dispuestos a pagar. Muchas veces poner una foto y una explicación al lado es suficiente para transmitir lo que el artista quiso. Pagar por el cuadro original muchas veces no aporta nada.