Medio millón de casi cualquier cosa vendido en tan sólo un fin de semana entre las 18:00 del viernes y la hora de cierre del domingo es una auténtica pasada. Y si hablamos de algo que cuesta entre quinientos y seiscientos dólares, mucho más. Las cifras de los primeros analistas (Piper Jaffray, Blackfriars, Reuters) coinciden en el número, y definen lo que ha sido un fin de semana en el que nada menos que entre doscientos cincuenta y trescientos millones de dólares han cambiado de manos, dependiendo del reparto de las ventas entre el aparato de