Nuevo argumento para las corrientes escépticas: un mentalista, antiguo colaborador de Ramoncín, usa en el cartel de promoción de su representación teatral un logo ajeno. El mentalista en cuestión echa las culpas al diseñador que le hizo el cartel. Algo no cuadra: ¡¿es capaz de adivinar el número de la lotería pero no de que se la está colando su diseñador?!
menéame