Normalmente prestamos mucha atención a nuestros pensamientos y emociones negativas, y siempre queremos solucionar nuestros problemas hablando y debatiendo con los demas y con nosotros mismos. ¿Y si el origen y el mantenimiento de la ansiedad y de los propios problemas estuviera en racionalizar tanto? La METAFORA DEL AUTOBUS ofrece otra solución: la aceptación de los efectos secundarios de vivir y de los malos rollos (esos pasajeros negativos) en vez de alimentarlos con atención. Pena que haya que registrarse en la web, pero me gustó la metafora
menéame
Es tan poco productivo quejarse de los mismos problemas una y otra vez!!!
"(...) muchas veces DEJAMOS de ocuparnos de lo que importa, de seguir el camino previsto".