Además de escuchar música durante el viaje, el iPod también nos permite controlar la temperatura, la velocidad y la distancia que hemos recorrido, para hacernos una idea de nuestro nivel mientras pedaleamos. Pero la bicicleta con iPod incorporado, concierne un peligro importante para el usuario que la utiliza. Y es que con la música puesta, difícilmente tendremos nuestros cinco sentidos puestos en la conducción.
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