Martin Varsavsky dice en su blog: si una empresa (Microsoft) emplea menos de el 5% de los programadores del mundo pero está en casi el 90% de los ordenadores, es normal (aunque no justificable, por cierto) que muchos programadores se sientan excluidos y comentan actos de vandalismo. Por lo que encuentro razonable pensar que el vandalismo podría disminuir si el mercado fuera más competitivo y pudiera incorporar a estos “expertos anti- sistema”