Un motorista en evidente estado de embriaguez sembró el pánico por las calles del centro de Valladolid al grito de «no tengo miedo a la muerte» y a una «velocidad más que excesiva» antes de impactar frontalmente contra un turismo. La Policía Municipal le detuvo después de comprobar que su grado de alcohol era tal que impedía realizarle la prueba del etilómetro al detectar el aparato el alcohol en el aire sin tan siquiera acercárselo a la boca.
menéame
¿Cómo?
#6 Eh! que he corregido a tiempo ;-)
Yo tampoco tengo miedo a la muerte, primero porque no la conozco, pero a lo que si tengo miedo a que me atropelle un borracho haciendo el cabra y que me haga pupa. Señores es hora de abandonar el habito de circular en vehiculos bajo los efectos del alcohol y más por ciudad.
#19 ¿si no le tenía miedo a la muerte por qué llevaba casco?
Esto no es posible. Hay que hacer pasar el aire por el etilómetro. Por otra parte no creo que sea legal publicar la matrícula del vehículo implicado.
Y si, es un gilipollas.
Estos son los sujetos a los que hay que empapelar, y bien, e impedirles de por vida llevar una moto, un coche y si es preciso, un carro de la compra.
Vale, ¿y?
Lo que no dejan claro es si se emborrachó para celebrar que no tenía miedo a la muerte o si no tenía miedo a la muerte porque se había emborrachado.
ooooooi el oooooooio e a ueteeeeeeeeeeeeeeeee