Los problemas siguen instalados en la casa de Paul Gascoigne. Hace escasos días, su mujer y sus hijos acudieron a un programa de televisión para promocionar el documental que resume la debacle del ex futbolista inglés. Poco antes, Gascoigne aseguró que era "increíble que hayan permitido que un niño de 12 años hable en un documental". Su mujer, en cambio, niega la máxima: "Todo este show lo ha promovido él. Hemos colaborado porque él nos lo pidió, no para ganar dinero ni para culparle de nada".
Sinceramente es lamentable lo de este tipo, pero como lo es el de muchos otros desconocidos. No se si votarla irrelevante o que la clasifiquen dentro de la categoría prensa rosa.