Una mujer japonesa logró liberarse junto con su bebé de seis meses de un presunto atracador usando como herramientas de fuga una taza de té y una conversación amable. En lugar de ponerse a gritar, la mujer optó por servir al asaltante una taza de té, con la esperanza de tranquilizarlo. Y al parecer, el cordial gesto del ama de casa funcionó.
menéame
"La policía dijo que la mujer puso en la mesa un billete de 10.000 yen y una cartera donde había otros 30.000 yen (280 dólares). Cuando el hombre miraba para otro lado, ella tomó a su bebé en brazos y salió corriendo del apartamento para llamar a la policía desde un teléfono público cercano.
Cuando la mujer regresó con la policía al apartamento, el atracador y el dinero habían desaparecido, dijo la policía."
Con semejante título parecía que se había librado haciendo uso de la dialéctica... Pues no, ¡¡¡echó por patas en un descuido!!!