POR JOSÉ CARLOS GARCÍA FAJARDO *. “Algunos fanáticos condenan el uso del preservativo, recomiendan la castidad, se oponen a la educación sexual y soslayan que la sexualidad no tiene como único fin la procreación. Sostener que a los hijos los envía el Cielo, que vienen con un pan debajo del brazo y que cuantos más, mejor es propio de sociedades agrarias muy primitivas en las que hacían falta brazos para trabajar”.
menéame
Termina la vida y comienza la supervivencia”. Lo que resultó profético para los indios de América, exterminados por la codicia de europeos que iban a salvarlos y a civilizarlos, amenaza a la humanidad por la misma ceguera implacable.
De todas formas eso nunca pasara, demasiada gente gana demasiado dinero con las desgracias ajenas.