Nestlé se habría gastado cerca de 65 millones de euros para espiar durante al menos un año entre 2003 y 2004 a la minúscula oficina local de ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones Financieras y de Ayuda a los Ciudadanos) en Lausana, a pocos kilómetros de su centro neurálgico en Vevey. Casualmente, los activistas antiglobalización preparaban un libro sobre la firma. La prensa ya ha bautizado el caso como "Nestlégate".
En poco tiempo era una más del equipo de siete personas que elaboraba un exhaustivo informe sobre la multinacional,
Espiar durante un año a un grupillo, con perdo...pero es una multinacional. de antiglobalizadores no creo que cueste tanto
Saludos
Gracias, señor Ramonet.
Ánimo.