Hace unos días la AEPD ha publicado un informe jurídico donde destierra la extravagante teoría de que el número de DNI o NIE aisladamente no es un dato personal y concluye en determinar que sí lo es; es más, indica que una simple base de datos en la que sólo se contenga el número de DNI constituye un fichero de datos personales sometido a toda la LOPD.
menéame
Si no, ¿si tengo una base de datos con números de longitud 8 dígitos podrían imputarme delito por guardar DNI's?
donde el autor da respuesta a estas preguntas: ¿Pueden los Boletines Oficiales publicar cualquier información, incluso no respetando la protección de datos?
¿Qué sucede si una Administración ordena publicar información personal vulnerando el derecho a la protección de datos?
De modo que creo que es posible que sí puedas hacer algo.
Que yo sepa, las multas no se publican en los BO hasta que se ha intentado enviar mediante carta certificada (para que no puedas negar haberla recibido) y se han rechazado o no se han podido entregar por otras causas. Es entonces cuando se publican en el BO y se te considera notificado, pudiendo así el ayuntamiento/gobierno/noséquién embargarte por el impago de las mismas.
Lo que no sé es si, una vez pagadas, hay alguna forma de que te eliminen de la versión digital del BO, pero supongo que no.
#6 te adelantaste.
#5 le he echado un vistazo y creo que no, que no hay solución, en fin si lo llego a saber pago la multa, por que si no lo hice fue por que me toco bastante los cojones, no aparco nunca mal, y para una vez que lo hago (sin querer), me multan y todo por no haber querido aparcar mal de verdad y dejarlo en doble fila donde fui a cenar.
Hala, que no me ha adelantado #12, qué va XD
Curioso, porque muchas calificaciones en mi Universidad están en Internet. Pones el nombre y apellidos de cualquiera en Google y tienes su DNI...
Podemos hacer chantaje a los profesores, o hay aprobado general o hay denuncia en AEPD... :) (Obviamente es broma...)
#19, tengo un ejemplo muchísimo mejor. Nos escribe una chica para decirnos que en nuestra web se ha publicado un mensaje que ponía "Mónica, 25 años. Quiero conocer chicos y chicas de Getafe para salir", y nos pide que lo quitemos. Le decimos que el anuncio no tiene por qué identificarla a ella necesariamente, y que quien lo ha publicado ha validado su dirección de correo por lo que es una persona que existe y puede llamarse también Mónica, tener 25 años, y ser de Getafe. Inmediatamente nos llama la abogada. Le damos la dirección de correo electrónico para que envíe la reclamación, que nos pide un pastizal y dice que un notario ha tomado nota de lo que estaba publicado y que si no pagamos una pasta se nos cae el pelo. Todo era tan raro que me dio por comprobar una tontería: la ip desde la que se publicó el anuncio coincidía con la ip desde la que se había enviado tanto el primer email de la supuesta Mónica como con la de la supuesta abogada. Era un intento se sacar pasta a base de protección de datos.
En otra ocasión un hombre nos quería demandar porque teníamos un perfil con su nombre y apellido (y tenía un nombre y apellido de lo más común, de entrada se apellidaba García). Y que no sólo estábamos utilizando su nombre y apellido, sino que además habíamos puesto los datos incorrectos, ya que figuraba con otra edad, otra ciudad, y una foto que no era la suya. Le costó entender (y creo que no acabó convencido, porque dijo que nos iba a denunciar) que no era el único con el mismo nombre, y que una sencilla búsqueda en la guía telefónica daba como resultado que en esa ciudad que aparecía en el perfil había 15 personas con el mismo nombre y apellido (¡y eso que en la guía sólo aparecen los titulares de línea telefónica fija, y no de todas las personas que viven en esa casa!).
#19, tengo un ejemplo muchísimo mejor. Nos escribe una chica para decirnos que en nuestra web se ha publicado un mensaje que ponía "Mónica, 25 años. Quiero conocer chicos y chicas de Getafe para salir", y nos pide que lo quitemos. Le decimos que el anuncio no tiene por qué identificarla a ella necesariamente, y que quien lo ha publicado ha validado su dirección de correo por lo que es una persona que existe y puede llamarse también Mónica, tener 25 años, y ser de Getafe. Inmediatamente nos llama la abogada. Le damos la dirección de correo electrónico para que envíe la reclamación, que nos pide un pastizal y dice que un notario ha tomado nota de lo que estaba publicado y que si no pagamos una pasta se nos cae el pelo. Todo era tan raro que me dio por comprobar una tontería: la ip desde la que se publicó el anuncio coincidía con la ip desde la que se había enviado tanto el primer email de la supuesta Mónica como con la de la supuesta abogada. Era un intento se sacar pasta a base de protección de datos.
En otra ocasión un hombre nos quería demandar porque teníamos un perfil con su nombre y apellido (y tenía un nombre y apellido de lo más común, de entrada se apellidaba García). Y que no sólo estábamos utilizando su nombre y apellido, sino que además habíamos puesto los datos incorrectos, ya que figuraba con otra edad, otra ciudad, y una foto que no era la suya. Le costó entender (y creo que no acabó convencido, porque dijo que nos iba a denunciar) que no era el único con el mismo nombre, y que una sencilla búsqueda en la guía telefónica daba como resultado que en esa ciudad que aparecía en el perfil había 15 personas con el mismo nombre y apellido (¡y eso que en la guía sólo aparecen los titulares de línea telefónica fija, y no de todas las personas que viven en esa casa!).
Más recientemente, en una guía de ocio que hicimos en www.universogay.com, recibimos una llamada telefónica del dueño de una sauna gay que había hablado con su abogado y éste le había dicho que nos denunciara, porque habíamos publicado información de su negocio (la información había sido cogida de un anuncio que habían publicado ellos mismos en prensa, y consistía exclusivamente en el nombre del local, la dirección del mismo y una pequeña descripción usando los textos que habían empleado ellos en su propio anuncio). En realidad lo que le ofendía era la posibilidad de que la gente pudiera opinar sobre el local (a saber cómo sería para tener tanto miedo de lo que pudiera opinar la gente sobre el sitio).