Las principales operadoras de cable estadounidenses, Comcast y Time Warner Cable, comenzarán esta semana las pruebas para introducir límites a los clientes particulares que requieran más capacidad de Internet, en un esfuerzo por proteger sus redes de alta velocidad. La iniciativa es una respuesta a las pesquisas gubernamentales sobre las prácticas de las operadoras, así como a los altos costes de actualización de la infraestructura de banda ancha existente, necesaria debido a la explosión de la descarga y reproducción de música y vídeos online.