Un equipo de fuerzas especiales estadounidenses rastreó la selva en busca de los secuestrados con apoyo de los equipos de inteligencia de la embajada norteamericana en Bogotá, según publica Washington Post. Añade que las tropas de Bush no participaron directamente en el rescate, pero detrás hay años de trabajo clandestino estadounidense en Colombia. Y cita tropas especiales, una vasta red de espionaje y entrenamiento en la interceptación de comunicaciones rebeldes.
menéame