La principal asociación de pediatras de Estados Unidos advirtió que los niños pequeños no deben tener como mascotas a erizos, hámsters, pollos, lagartos pequeños ni tortugas debido a los riesgos de salud que representan. Además de evidencias de que esos animales portan gérmenes peligrosos, incluso mortales, las mascotas exóticas tienen más tendencia a morder y arañar que perros y gatos, lo que pone en peligro especialmente a niños menores de cinco años, según el reporte de la Academia Americana de Pediatría.
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En fin, yo extendería el tema a todos los animales. Criar un hijo con animales sueltos por la casa me parece de una inconsciencia supina