El gran Pio Moa nos deleita otra vez sobre las "taras" de los homosexuales. "El homosexual corriente conoce su limitación, no guarda resentimiento a la familia y se desenvuelve como cualquier otro ciudadano. Pero el militante intenta hacer de su limitación un motivo de imposición y orgullo, detesta a la familia, al menos a la familia cristiana, y trata de socavarla. Su penúltima hazaña ha sido su grotesco “matrimonio”. Y pensar que ese demente es defendido por muchos en el pp...
menéame
Hijos de puta, tal vez.
A este lo han castrado mentalmente.